06 marzo 2014
LEOPOLDO MARÍA PANERO
Entrevista que los responsables del fanzine Camisa de Fuerza nos cedieron para nuestro Nº 25 de 2001.
07 septiembre 2013
JACK PARSONS. THE DARK SIDE OF THE MOON
Mr. Parsons y su historia podrían perfectamente servir, si
no lo han hecho ya, de relleno de uno de estos programas de los canales de la
TDT como Explora o Discovery MAX de divulgación para dummies, como “Macabro, pero
cierto”, “Mega Construcciones” o “Ciencia divertida”, que mezclan la historia,
la técnica y los detalles morbosos con puestas en escenas de tercera categoría.
Yo, para no ser menos, voy a presentarles al científico y ocultista a quien ya hemos
mencionado en algunas ocasiones en el fanzine, cuando repasamos, en el comienzo
de nuestra también muy pintoresca biografía, las hazañas de nuestro personaje
de cabecera, Aleister Crowley
El caso de Parsons lo tiene todo para que a alguien se le
hubiese ocurrido escribir un guión cinematográfico, siquiera una novela, pero el caso es que, salvo los venerables
RAW y Alan Moore, nadie se ha acordado de él: una rara contradicción, además de ser una notable figura en el mundo del ocultismo norteamericano, fue
una eminencia de la física y la química, clave en la investigación y desarrollo
de los cohetes autopropulsados.
Este año se cumplen sesenta años de su muerte y quiero dejarles
estas notas…
(Próximamente, en Mondo Brutto Nº43)
22 agosto 2013
HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT. 20 AGOSTO 1890
Qué mejor manera de celebrar mi exilio y reanimar el blog con una entrada sobre
H.P. Lovecraft, ya que estos días se conmemora su nacimiento, el 20 de agosto
de 1890.
Ningún escritor me ha provocado una impresión tan grande. Michel Houellebecq afirma que el poeta, historiador, investigador
y erudito posee algo que trasciende el mero hecho de la escritura, una cualidad
extraña en su obra que lo hace especialísmo, casi no literario. Para quien no
haya leído a Lovecraft, esta idea puede parecer una exageración, pero una vez hundido
en su universo complejo y caótico, asentado sobre categorías imposibles, desafíos
a la ciencia y la lógica, y habiéndose dejado llevar por la descripción detallada
y estremecida de un pasado cósmico donde el género humano pintaba poco o más
bien nada, esa planificación literaria incomparable del absurdo existencial y
el miedo, donde no falta un sentido del humor ciertamente peculiar, quedará la duda de si Lovecraft fue aquel
extraordinario personaje, de carácter mucho más amable de como le retratan algunas
biografías, obsesionado con las religiones antiguas, la astronomía y la cultura
victoriana, o si fue en realidad un visionario, un artista poseído por el espíritu
de algo que duerme agazapado en lo más primitivo de nuestros cerebros de reptil.
Quizá un médium, vestigio de sus ilustres antepasados, que tuvo la capacidad de
mirar donde no se atreve nadie, mucho más allá de los límites de nuestra
conciencia, y contempló algo distinto, maravilloso en su diferencia, pero inconcebible
por nuestras mentes débiles y vanas.
Solo un carácter como el de Lovecraft, personalidad
solitaria, cerebro prodigioso acostumbrado a la ensoñación, a vagar por los
bosques y las calles de Providence buscando contacto con los espíritus y las
estrellas, mucho más interesantes en su apreciación que la compañía de los
seres humanos, podía desarrollar un cuerpo literario de tal calibre. En el
espejo negro de sus mundos, fríos, lejanos e indiferentes, se ha visto
reflejada y absorbida una legión de lectores, la cual comparte como L. el
extrañamiento del ser y el estar, incapaz de entender el sufrimiento que no
apacigua todo el desarrollo científico y los avances tecnológicos de este mundo.
Más al contrario, desvela, como le sucedió a Lovecraft y a un grupo destacado
de artistas y pensadores de su época, una sensación de orfandad frente al
universo, por la certidumbre, esta vez con cifras y datos mensurables, de que
no hay nada en nosotros ni fuera más allá de la muerte. Entonces queda una
única respuesta: acudir a las regiones del sueño, a las simas del océano o al
espacio profundo, a las dimensiones desconocidas para desafiar el temor y el
temblor.
Yo no debía tener más de catorce o quince años cuando leí
por primera vez los Mitos de Cthulhu, en la edición de Alianza. Poco después,
tuve en mis manos La Sombra sobre Innsmouth, de la magnífica colección Libro
Amigo de Bruguera y varias antologías de relatos de terror, en Acervo y Labor. Encontré
que los cuentos góticos del joven Lovecraft tenían puntos en común con el
ideario romántico de Edgar Allan Poe, estaban construidos siguiendo el patrón
del maestro del relato (los cuentos de detectives, las aventuras) pero en estos, la hipersensibilidad de Poe ante
los efectos de la belleza o el miedo, y la eterna sublimación del amor eran
sustituidas por unas circunstancias que transformaban el terror del XIX en una
máquina de nuestros días, implacable, sin rostro y sin alma. Lovecraft no quería
regodearse en sus sentimientos, simplemente ofrece la visión, diseccionada
racional y fríamente como en un libro de matemáticas, de las posibles
ecuaciones de sus pesadillas para encontrar explicación a lo que no se puede abarcar con el lenguaje. Insisto, con un humor soterrado que convierte a Lovecraft en
un artista más actual que cualquier fenómeno de moda post, y que abre la puerta a un miedo no cotidiano,
que se apodera de sus protagonistas desde lugares muy lejanos al crimen,
el dolor, las pasiones o los fantasmas clásicos, elementos insignificantes en
el concierto cósmico. Son relatos como “El Templo”, “Los Gatos de Ulthar”, “El
grabado en la casa”, “Herbert West, reanimador”, “Las Ratas en las paredes”,
“En la cripta”, “El caso de Charles Dexter Ward”, donde se mezcla el horror
tradicional con la violencia de Ambrose Bierce, hay incursiones en la ciencia y la
tecnología como espacio para el estremecimiento (una pre Nueva Carne), y las
aventuras del personaje solitario acosado por horrores sin cuento, siempre con
la obsesión de encontrar la clave en los textos antiguos de magia y los ritos
paganos, en una clara transposición del propio Lovecraft. Son especialmente
notables sus textos localizados en el antiguo Egipto, donde desarrolla historias
de terror con los dioses y los templos antiguos: “Encerrado con los faraones” o
“Nyarlathotep”.
Pero es en los relatos del Lovecraft con treinta años hasta
su muerte prematura donde alcanza la perfección. Los que abren el Necronomicón
para nosotros, nos muestran los horrores del asilo de Arkham, el misterio de la
universidad de Miskatonic y los pueblos donde acechan maldiciones de miles de
años y razas innombrables que dan culto a seres que no pueden ser siquiera
descritos. Es el ambiente inhumano, absurdo, lleno de alusiones ocultistas y
profundamente descreído, irónico hasta la crueldad, lo que sigue fascinando en
las páginas de obras como La Sombra sobre Innsmouth, El horror de Dunwich, El
susurrador en la oscuridad, El color surgido del espacio o el Morador de las
Tinieblas y que han inspirado a miles de artistas hasta hoy. Tiene Lovecraft algunos libros que me acompañarán siempre, por la
fuerza de sus imágenes y la carga de verdad absoluta que atesoran en su
ensoñación irracional, como En las montañas de la locura, En la noche de los
tiempos o el Modelo de Pickman.
La obra de Lovecraft conserva valiosas enseñanzas para mí,
que se resumen en estas tres:
1) No
eres tan lista como te crees.
2) Estás
sola.
3) Hay
algo más grande, más poderoso y posiblemente más malvado que todos los
individuos de este planeta.
Tiene que haberlo.
Etiquetas:
Aislamiento,
Exilio,
Horror Cósmico,
Lovecraft
11 junio 2013
Nuevas Vidas de Santos: Memphis Minnie
MEMPHIS MINNIE
La mujer tiene una preciosa sonrisa. Posa para el fotógrafo peinada
y vestida como una estrella de cine. Es Memphis Minnie, la reina del blues del
Delta, la tierra entre los ríos Yazoo y Missisipi, ese que brilla tanto como las National*, las
maravillosas guitarras de la marca que luce en sus manos.
Se llamaba Lizzie Douglas y era muy pequeña cuando ya tocaba
el banjo y la guitarra. Hacía resonar su voz potente e inconfundible en la
calle Beale de Memphis por unas monedas. Queriendo escapar de la miseria, se
enroló en el Circo Ringling una temporada, pero volvió a la calle, a cantar y a
la prostitución, actividad que la gran mayoría de las intérpretes de blues tenían
que compaginar con la música para poder sobrevivir.
Allí fue descubierta por uno de los mandos de Columbia,
mientras se buscaba la vida en compañía de su segundo marido, Kansas Joe McCoy.
Con él comenzó su carrera discográfica con bastante éxito. A continuación grabó
en Vocalion estas canciones inspiradísimas, en la mejor tradición de los
grandes del Delta, cadencias pegadizas, apasionadas, hipnóticas, muy modernas,
casi raw-rock, como “I´m talking about you” o “Bumble Bee”, en las que narraba,
además de los conflictos sociales y su actitud desafiante ante la moralidad
machista, casi siempre escarceos
sexuales, citas en burdeles y escenas muy subidas de tono, siguiendo la moda
risqué, con equívocos y metáforas más o menos evidentes: “I´m gonna make my
biscuits”, What´s the matter with the mill”, “Cherry ball blues”, “Soo cow soo”,
“Singing snake blues”…
Se cambió el nombre a Memphis Minnie, en honor a la ciudad
donde se crió, pero fue en Chicago donde se hizo artista reconocida a través de
los sellos Decca y Bluebird. McCoy se divorció de ella dicen que por envidia
hacia su talento, y casada por tercera vez, continuó componiendo e
interpretando clásicos, como la emocionante “When the levee breaks”, sobre la
gran inundación del Missisipi a finales de los años veinte, décadas después
convertida en un hit por los Led Zeppelin, especialistas en rapiñar canciones
de este tiempo. Tras una década de éxitos, supo que el blues se iba a
transformar en otra cosa y fue de las primeras en tocar su National eléctrica. Tras
decaer el interés por estas figuras con la invasión del rocanrol, Lizzie volvió
a Memphis y allí, salvo esporádicos rescates de músicos más jóvenes, pasó sus
últimos años en una situación económica muy difícil, rozando la miseria. Como
la inmensa mayoría de estos artistas más grandes que la vida, murió sola en el
asilo donde estaba acogida y fue enterrada en una tumba anónima. Mucho tiempo
después, recibió un homenaje por iniciativa de Bonnie Raitt.
Su maestría como guitarrista, compositora y cantante puede
disfrutarse en la colección de Document, que recoge todas sus grabaciones.
* The Mississippi Delta was shining like a National guitar, I am following the river down the highway/ Through the cradle of the civil war, “Graceland”, Paul Simon.
29 marzo 2013
30 noviembre 2012
Madrid, con Perdón, el libro
Tras leer detenidamente "Madrid, con Perdón", he llegado a varias conclusiones que incluyo al final de este comentario.

Es verdad que este acercamiento a Madrid es un tanto raro y la ciudad se presenta, además de como sitio deprimente y a veces hostil - lo que tampoco era difícil de esperar, dado el estado de cosas -, en una sucesión de reflexiones que miran más desde dentro hacia afuera, en lugar de enfrentarse al objeto de la antología, que es la propia ciudad, y no yo y mis circunstancias.
Dicho esto, entre los catorce textos, prefiero aquellos que no han utilizado la ficción para representar su porción madrileña, entendiéndose ficción en el sentido literal, no como fabulación, que eso lo hemos hecho todos. No sé si porque, insisto, el objeto es la ciudad y creo que por sí sola merece una aproximación narrativa, social y estética que no ha escrito nadie desde hace más de un siglo.

Entre mis favoritos están el texto gélido y descorazonador de Esther García Llovet y su caminata por la M-30 ("La M-30, Gran Velada"); las historias entrelazadas del viejo Madrid y sus personajes heroicos, de Álvaro Colomer ("Los hombres que no nacieron en Madrid"); el paseo por el barrio de Moncloa -Ciudad Universitaria, tan cercano y certero, aunque hayan pasado miles de años, de Mercedes Cebrián ("Gaudeamus, porque no nos queda otra"); y la recreación de un territorio mítico, con el humor y la elegancia de Carlos Pardo ("Fenomenología de la Moraleja").
En la segunda presentación se insinuó que los participantes en la antología consideraban Madrid como un lugar feo y lleno de carencias. Es falso. Al menos, por mi parte, que siempre he creído que esta ciudad tiene un espíritu capaz de arrebatarte el alma. Desde que tengo uso de razón, vivo subyugada por sus imágenes. Madrid también es capaz de arrancarte el corazón y la piel a tiras si te dejas, pero ese es otro tema.

Conclusiones:
1) Como lectora y como fan, espero impaciente una obra de ficción, pero amplia, no solo relatos en antologías, de Jordi Costa.
2) Como autora, cada vez que me pidan una nota acerca de mí, voy a adjuntar un currículo de más de quince líneas.

* Las fotos pertenecen a los alumnos de la escuela de fotografía Blank Paper (http://www.blankpaper.es/), David Hornillos (http://www.davidhornillos.es/) y Nacho Navas (http://www.ignacionavas.com/)
Es verdad que este acercamiento a Madrid es un tanto raro y la ciudad se presenta, además de como sitio deprimente y a veces hostil - lo que tampoco era difícil de esperar, dado el estado de cosas -, en una sucesión de reflexiones que miran más desde dentro hacia afuera, en lugar de enfrentarse al objeto de la antología, que es la propia ciudad, y no yo y mis circunstancias.
Dicho esto, entre los catorce textos, prefiero aquellos que no han utilizado la ficción para representar su porción madrileña, entendiéndose ficción en el sentido literal, no como fabulación, que eso lo hemos hecho todos. No sé si porque, insisto, el objeto es la ciudad y creo que por sí sola merece una aproximación narrativa, social y estética que no ha escrito nadie desde hace más de un siglo.
Entre mis favoritos están el texto gélido y descorazonador de Esther García Llovet y su caminata por la M-30 ("La M-30, Gran Velada"); las historias entrelazadas del viejo Madrid y sus personajes heroicos, de Álvaro Colomer ("Los hombres que no nacieron en Madrid"); el paseo por el barrio de Moncloa -Ciudad Universitaria, tan cercano y certero, aunque hayan pasado miles de años, de Mercedes Cebrián ("Gaudeamus, porque no nos queda otra"); y la recreación de un territorio mítico, con el humor y la elegancia de Carlos Pardo ("Fenomenología de la Moraleja").
En la segunda presentación se insinuó que los participantes en la antología consideraban Madrid como un lugar feo y lleno de carencias. Es falso. Al menos, por mi parte, que siempre he creído que esta ciudad tiene un espíritu capaz de arrebatarte el alma. Desde que tengo uso de razón, vivo subyugada por sus imágenes. Madrid también es capaz de arrancarte el corazón y la piel a tiras si te dejas, pero ese es otro tema.
Conclusiones:
1) Como lectora y como fan, espero impaciente una obra de ficción, pero amplia, no solo relatos en antologías, de Jordi Costa.
2) Como autora, cada vez que me pidan una nota acerca de mí, voy a adjuntar un currículo de más de quince líneas.
* Las fotos pertenecen a los alumnos de la escuela de fotografía Blank Paper (http://www.blankpaper.es/), David Hornillos (http://www.davidhornillos.es/) y Nacho Navas (http://www.ignacionavas.com/)
23 noviembre 2012
12 noviembre 2012
03 noviembre 2012
Madrid, con Perdón
A la venta el 8 de Noviembre.
Comentarios, información sobre presentaciones y autobombo, en unos días.
19 septiembre 2012
The Ice Capades
Estaba pensando, como hacían en la canción Jackie y Judy, en ir a Berlín e unirme al SLA o a los Ice Capades, en una última intentona - a vida o muerte - de escapar de esta situación, en la parece que todo el mundo se ha vuelto completamente gilipollas, desde los cuadros de mandos de la represión al último mono que tiene una opinión autorizada y dinámica, pero el Ejército Simbiótico de Liberación está más muerto que carracuca y ahora solo sirve de merchandising para niñas bien y modernos que no saben lo que fue.
En cuanto a los Ice Capades, desaparecieron en 2005, así que tampoco me sirve.
En fin, voy a hacerme un "Vente pá Alemania", pero con un lanzallamas.
Quizás algo más económico.
En cuanto a los Ice Capades, desaparecieron en 2005, así que tampoco me sirve.
En fin, voy a hacerme un "Vente pá Alemania", pero con un lanzallamas.
Quizás algo más económico.
02 agosto 2012
LEOPOLDO ALAS (4-9-1962/1-8-2008)
Odio el verano.
Odio con el alma la estación de los traumas de todas las edades,
de los días de calor aciago y la tristeza
luminosa, de la falsa alegría,
de las separaciones,
de los zarpazos de la muerte. Odio
las ilusiones de la estación embaucadora,
sus raptos de pasión,
su felicidad episódica. Odio
los fuegos artificiales
que no engañan ya ni a los adolescentes,
sus veladas de insomnio, sus pesadillas sudorosas. Quiero
escapar para siempre del verano,
no volver a mirarme en sus noches estrelladas,
en el sueño agónico de sus playas,
en su libertad vigilada. Odio
sus promesas que no se cumplen. Odio
la engañosa caricia de sus sombras,
la joven tersura fantasmagórica
de sus cuerpos errantes.
No quiero más recuerdos estivales,
ni fábulas de amores susurradas
en un bosque fingido. Odio
su música de grillos, odio la lentitud espesa
de sus interminables siestas. Odio
las picaduras crueles de sus insectos tórridos,
la ansiedad de sus ruidos, sus vanas confesiones,
todo el dolor de sus silencios. Odio
su torrente de llantos, su cascada
de aprensiones, su cúmulo de culpas,
su rosario de insalvables distancias,
la suma de sus pérdidas y el alud de sus miedos.
Contemplo el horizonte de naves que se alejan.
Mi vida es la esperanza del invierno.
ODIO EL VERANO, Leopoldo Alas, Concierto del Desorden, Madrid, Ed. Calambur, 2007, pág. 29.
*Conocí a Leopoldo hace muchos, muchos años en la Complutense. Él estudiaba Filología Italiana y yo había empezado Filosofía. Poseía raras cualidades, el talento y el humor. Era ese tipo de persona a quien no tienes que explicarle los chistes.
Yo he encontrado muy pocas.
21 mayo 2012
BLACK PULP BOX
La idea que ha convocado a casi noventa personas, entre los que escriben, dibujan y diseñan la Caja es lo Negro, puesto en relación con la circunstancia española. Es muy curioso ver cómo cada uno lo ha interpretado a la luz de su edad y sus intereses culturales. Eso daría para pensar y escribir otra cajita :)
Todavía no lo he leído todo, - me queda el libro que Absence ha rescrito sobre los Superhéroes Negros, que ya incluyó en Mondo Brutto, pero ahora ampliado, si cabe, y con nuevo e inesperado desenlace, el libro de cómics "Betunia" y los dos bolsilibros - pero hasta ahora es más que recomendable, especialmente el volumen del fanzine, Aftersun, y la antología de cuentos, Amazing Bold Stories.
Pero también son estupendos el delirante ejercicio de historia-ficción de Robert-Juan Cantavella en El Piloto Pálido (a don Ricardo de la Cierva le iba a encantar), y el cuento más pulp de estos cuentos sin pulp: el de Laura Fernández, el divertido ¡Maldita seas, Doris Dane!
Tengo que reseñar por último el texto del Colectivo Juan de Madre, La Moreneta, Virgen de Montserrat, excelente interpretación del mito, y el extraordinario cuento de Jordi Costa, Negro Ébola, toda una lección de cómo subvertir el código políticamente correcto.
Pedidos, información, etc:
www.aristasmartinez.com
C/ Virgen de la Soledad, 15, 1º Badajoz 06001
18 mayo 2012
23 abril 2012
05 abril 2012
SEMANA SANTA. Ocio y Entretenimiento (2)
Todas las imágenes pertenecen a Bendito País!, el libro del padre Bernardino Hernando, una Celtiberia Show de lo religioso (Ediciones 99, SA, 1976).
Etiquetas:
Semana Santa. Ocio y Entreteniento (2)
06 marzo 2012
24 febrero 2012
MONDO BRUTTO Nº 42
MONDO BRUTTO Nº 42
OTOÑO INVIERNO 2011
ESPECIAL RETRÓGRADO
- El Otro Renacimiento, por G&G Consulting, Enormes Expertos, pág. 2-17.
- La España Galáctica, Spanish Space Age, por Galactus, pág. 18-25.
- Austin Osman Spare, El Color Surgido del Espacio, por Grace Herself, pág 26-45.
- Los Monos, un Estudio de Friki y Anarcoide, pág. 46-55.
- Entrevista con Frank. G. Rubio, pág. 56-67.
- Faltos y Millonarios, un Modelo Televisivo Español para el Siglo 21, con la garantía del Profesor Látex, pág.68-79.
- Los Mercados, por El Ete, El Oto y La Ota, pág. 80-85.
- Prevención de Salón en la Dictadura de Primo de Rivera: La Asociación contra la Toxicomanía, 1926-1931. Un estudio de Juan Carlos Usó comentado por Joe D´Allessandro, pág. 86-93.
- Dibujos de Olaf, pág. 94-85.
- Do The Monkey Man. Yo Fui un Gorila de Trapo, por El Abuelito Maníaco, pág. 96-113.
- La Periferia de la Belleza, una Bonita Experiencia de Jimina Sabadú, pág. 114-127.
- Señor Wences, por Jorge San Román, pág. 128-133.
- Año Cero Después de La Prohibición, por Galactus y Morales, doctores y científicos, pág. 134-144.
- Dibujo de Mutis, pág. 145.
- Hombres-Mono, Hombres-Bestia, Hombres-Cosa, Un Informe Criptozoológico y Paranormal del Profesor San Vito, pág. 146-155.
- Ramón Boldú y Las Casualidades de la Vida, un ménage à trois de Xan Pita y el Señor Ausente, pág. 156-167.
- La Banda Sonora del 15-M, por Grace Morales, pág. 167.
- Honradez y Fantasía, Un Paseo por el Circuito del Chou Bisnes Ibérico de la Mano del Fákir Kirman, por Mery Cuesta y Dani Ne·lo, pág 168-172.
- Mis Problemas con Amenábar / El Epílogo Perdido?, por Jordi Costa y Darío Adanti, pág. 173-175.
- Alta Fidelidad para el Brutto Mecánico. Una Entrevista Didáctica con Picu, Audiófilo y Melómano, pág. 176-178.
- Dibujos de Miguel Brieva, pág. 179-180.
- Entrevista con Nacho Vigalondo, el Discurso del Cineasta, pág. 181-188.
- Mondos Lirondos, pág. 189-190.
11 enero 2012
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