16 julio 2015

Psychocandy Unreloaded

Treinta años otra vez de algo.

Los discos de pop rock tienen mucho riesgo. Los que son malos incluso pueden ser objeto de revisitación irónica o interpretaciones a posteriori imaginativas.

Luego están los que arrasan entre titulares, escándalos rockeros y hits de las listas. Puede que sigan siendo tan excelentes como cuando te los compraste. Pero en algunos casos, te pasa como con ese tío de quien creías estar perdidamente enamorada, y sufrías porque unas veces te hacía caso y otras no. Te llamaba, no te llamaba, pero a ti te daba igual y seguías como loca padeciendo y esperando. Un día cualquiera lo volvías a ver, y descubrías, no sólo que ya no te atraía en absoluto, sino que el susodicho era un auténtico majadero.

Pues con estos pobres, igual. Escuché "Psychocandy" docenas de veces, para comprobar al cabo de los años que era un disco limitado y con muchas trampas. Estaban muy bien "Honey´s Dead", el disco de baladas dylaniano, "Stoned and Dethroned",  hasta aquellos himnos contra el rock de los 90, pero ya vale.  El grupo era muy torpe, pero se daba aires de grandeza con su imagen y sus aspavientos, sentimentaloides, de chicos cursis pero duros (o al revés). En ello residía su más que discutible encanto.

Aunque mucho más penoso fue que cientos de mozos y mozas ibéricas quisieran hacerse músicos a partir de ellos y bautizar el puto noise pop. A ninguno se le ocurrió fijarse en Einstürzende Neubaten, ni siquiera escuchar el Metal Music Machine de Lou Reed o a los Velvet Underground menos petardas para saber qué era eso de hacer ruido. Bueno, luego se colgaron de Sonic Youth y aquello ya...

Yo me quedo con los Bay City Rollers...

Archivo del blog